domingo, 12 de diciembre de 2010

El cambio para tabaco

Hay gente que piensa que nosotros, los de la restauración&hostelería, somos OBLIGADOS a tener monedas para la máquina de tabaco, siempre y sobre cualquier circunstancia.
A ver, empezamos con un manual básico de cómo pedir amablemente cambio cuando necesitas.
1. Sonreír y saludar. Buenos días/tardes/noche sería ideal, pero un Hola es aceptable.
2. Preguntar. ¿Tienes cambio para tabaco? o mejor ¿Me podrías dar cambio?
3. Facilitar mi trabajo. Si ves que estoy sirviendo 3 cafés, 8 mojitos y encendiendo el lavavajillas a la vez, ESPERE UN MOMENTO ANTES DE DECIRME ALGO!!!!
4. Coger las monedas y agradecerme. Un sonoro "Muchas gracias" lleva un óptimo en este listín.
5. Si yo te di el cambio, YA LO SE QUE TENGO QUE ENCENDER LA PUTA MÁQUINA, no hace falta que me preguntes si ya está encendida.

Ahora el tema cambia realmente cuando dices NO a un adicto a la nicotina. La falta de esta sustancia les puede hacer violentos, cuidado. Un ejemplo:

- ¿Me das cambio? (Ya empezamos mal... Jamás se debe empezar una pregunta con un imperativo.)
- ¿Tienes 5?
- No, tengo 50.
- Lo siento, no tengo billetes.
- Pero dame 10 en monedas, voy a comprar dos paquetes.
- No tengo, acabo de abrir el bar...
- Vale, entonces un café solo.
- Igualmente, no tengo cambio, no te lo puedo poner.
- A ver, ¡¡¡¡¡¡¡estoy consumiendo!!!!!!! (Y yo le miro con una cara de "Y????")
- Lo siento, de verdad. Si me consigues uno de 5 ó 10 te doy cambio, pero 50 no puedo.
- ¿Y tengo que ir yo a cambiar esto?
- Sí, no soy yo quien quiere comprar tabaco...

Se va, enfadado, a por los amigos a ver si alguien le deja 5€. Vuelve pisando fuerte y tira un billete de 10 sobre la barra, como si no hiciera falta repetir las formalidades aunque fuese por educación. Le doy todo en monedas.

- ¿Me la activas?
- Ya puedes.
- ¡¿Qué?!
- Que ya está activada.
- Ah, ya va.
- Oye, que se quedó con el cambio.
- ¿Ah, sí? ¿Cuanto has puesto?
- 5.
- Pero si el cigarro vale 4, ¿por qué pusiste 5?
- Porque metí las monedas sin mirar y la última que metí era una de 2 euros.

Me toca abrir la máquina, quitar la moneda que se le comió y cuando estoy cerrando me interrumpe:

- Oye, dame el paquete directamente.
- No puedo, la máquina tiene que computar qué entra o sale.
- Ah, vale, vale.
- Ya puedes, pero mete 4€, no más.
- Ya, ya. ¿Tienes fuego?
- No, me lo robó algún cliente el único mechero que me quedaba...
- Sin cambio, sin fuego... ¡Vaya bar que elegí para comprar tabaco!

Y antes de irse abre los dos paquetes y tira los plastiquitos al suelo. #educaciónsobresaliente

2 comentarios:

  1. jajaj esta muy bien todo lo que dices, pero luego hay camareros gilipollas como es el caso del de debajo de mi casa que no te da cambio bajo ningún concepto , y digo yo , para que coño tiene la maquina , ademas el tío acaba de coger el bar y así es como trata a la clientela , el otro día le pedí cambio por quinta vez muy amablemente y el con cara de perro inepto me dijo nooooo, y yo muy bien contestado le dige que su bar le iba a durar poco y que esa no era forma de tratar a la clientela , y el tío me dijo cuantas veces as venido aquí a consumir , y le conteste cuando tu no eras el dueño pues muchas mas veces que tu por que llevo viviendo 10 años aquí , y después de eso me prohibió la entrada , aunque no hacia falta el que no quiere ir soy yo , menudo alacrán ...

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  2. tienes razón el ser humano educación la mínima.....pero... si tienes máquina en el establecimiento, valora los inconvenientes y quita la máquina y si el negocio no es tuyo, y el jefe es quién decide, no te platees si la gente mira si estás sirviendo etc.. A veces lo mejor es vernos comprando a nosotros mismos y así lo entendemos todo, jeje...Disfruta y presume de ser profesional y saber atender a todo..Un saludo

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